Filosofía

Allá donde se cultive, el vino ha necesitado siempre de dos componentes para manifestarse en su total integridad, equilibrio y espíritu: la luz del sol y el alma de quien lo produce. La historia nos ha enseñado que todo gran vino es el resultado de la visión de su intérprete.

Íñigo López de la Osa Escribano, hijo del arte, es hoy el intérprete de las expresiones que la Ribera del Duero generosamente concede al vino de Bodegas VIRTUS. Una historia familiar, que cuenta a su lado con su mujer Francesca, y sus hijos, Íñigo y Victoria, fundada en la tradición, cultivada en la experiencia y diseñada con innovación e investigación.

Las responsabilidades que conlleva la labor del productor son grandes, la producción de un gran vino se obtiene solo con extremo rigor y una gran constancia, llevando la excelencia en la elaboración del vino y la vanguardia enológica a transmitir su territorio de origen en la variedad de la viña seleccionada.

El proyecto de Bodegas VIRTUS es fruto del esfuerzo de varias figuras indispensables: la tradición artesanal española, la experiencia francesa y la clase y buen gusto italianos se funden en la emoción de un sorbo.

Trabajamos el viñedo de forma ecológica, seleccionando proveedores que garanticen sostenibilidad ambiental y, utilizando cuando es posible, energías renovables para reducir el impacto de la producción.

Creemos que la tierra no es una herencia que recibimos de nuestros padres, sino un préstamo que nos otorgan nuestros hijos.